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      Zen


El zen como forma de vida, como espiritualidad encarnada en la vida cotidiana, como filosofía, como aroma del día a día, como técnica concreta para la liberación personal, como camino, como camino que conduce al Camino, como aprendizaje, como vacío, como anclaje, como revelador del Sí Mismo, como apertura a la Vida y a lo Otro. El zen como experiencia.

Hablar de zen es hablar de cada instante de la vida. No hay un paréntesis llamado ejercicio y el resto, lo cotidiano. Hay más bien dos aspectos fundamentales, complementarios, inseparables, de la práctica del zen: el ejercicio de zazen y el ejercicio durante todo el día.

 Dürckheim decía que hay dos posibilidades ante el zen, volverse budista o practicarlo siguiendo su espíritu fundamental que va más allá de cualquier religión.

 El zazen es un ejercicio que surge del fondo de la persona, que se dirige al fondo de la persona. Cuando el príncipe Gautama se sentó, plasmó en ese gesto un impulso fundamental de cualquier ser humano: párate y observa. Cada vez que un practicante de zazen se sienta está repitiendo el mismo gesto fundamental, empujado por el mismo sufrimiento, en búsqueda de la liberación de dicho sufrimiento. Nada importan sus creencias en Cristo, en Buda, en Mahoma o que se declare ateo, zazen está más allá de las creencias, es un momento de experiencia. Por eso el zazen es transformador.

 El zazen es una técnica, un camino, que puede acompañarnos toda la vida. Es el ejercicio más simple y a la vez más complejo, sentarse en silencio y en inmovilidad, observando, sin pretender nada más que estar presente en el instante presente. Es esta simplicidad despojada de todo adorno lo que lo hace a la vez atractivo y difícil para quien no tiene aun el valor de mirarse a sí mismo a los ojos.

 El proceso de aprender a sentarse de forma correcta, de aprender a soltarse, es toda una aventura interior de autoconocimiento y liberación. Sentarse en loto no es ninguna finalidad. Cada persona debe de ir encontrando una postura con base, un buen contacto con la tierra y con el cielo.

 Este  proceso conduce desde la postura de zazen al gesto de la persona entera. Este proceso es el camino del zen..

Dojo 
A partir de septiembre 2010 actividades semanales.
Las personas interesadas deben  enviar un  e-mail explicitando su experiencia, si la tienen, y los motivos de su interés por el zen. Se responderá a todas las peticiones.

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